Inteligencia Artificial y la traducción: ¿aliados o competencia?
En una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología y la digitalización, la llegada de la inteligencia artificial generativa ha supuesto un salto cualitativo en esa inmersión digital. La IA ha irrumpido de forma masiva, transformando muchos campos en cuestión de meses. Dentro de ellos, se encuentra el nuestro, el de la traducción profesional.
Realmente las aplicaciones de traducción automática llevan años existiendo con más o menos éxito, pero nunca exentas de controversias. La IA, en materia de traducción automatizada, ha aportado quizás un punto más de eficacia e inmediatez en el uso, permitiendo generar vídeos exactos al original, incluyendo tono de voz, pero en un idioma diferente al que se grabó. Su aplicación al mundo de la traducción se ha hecho realmente viral en los últimos meses, trayendo consigo la reflexión sobre el futuro de los traductores profesionales y del sector de la traducción en general.
El auge de los modelos de la traducción automática
Como vemos, la IA ha supuesto un salto cualitativo en la automatización de la traducción. Sin embargo, esta sigue sin estar exenta de errores, tanto en la precisión como en la fidelidad al texto original.
El contexto emocional y cultural de la traducción
Otro de los aspectos en los que la IA no consigue avanzar es precisamente en lo que realmente se basa la traducción profesional: el contexto emocional y cultural. Para que una traducción sea precisa es imprescindible aportar sensibilidad y empatía dentro del propio proceso de traducción.
Despersonalización del rol del traductor
En este punto podemos considerar el trabajo de la tecnología como un apoyo al papel del traductor pero quizás nunca como un sustituto. Delegar al 100 % la traducción de textos profesionales en un sistema digital puede suponer asumir unos riesgos que no existirían si incluyéramos el factor humano. Los traductores profesionales siempre son un factor de garantía a la hora de garantizar la fidelidad y la autenticidad de la comunicación.
La transformación digital y la inclusión de la IA en el ámbito profesional es algo que podemos usar siempre a nuestro favor, teniendo presente que los recursos humanos deben estar detrás de cualquier proceso de traducción profesional. En Precise Translation Spain abogamos por el uso de la tecnología como apoyo imprescindible para el desarrollo de nuestro trabajo, tal y como comentamos en nuestro post “Tecnología al servicio de la traducción”, pero conocemos los problemas que genera la llamada traducción automática. Y a vosotros, ¿qué os parece?

